GIALIVE, UNA PYME BIOTECNOLOGICA MEXICANA

 

Por sus 40 productos que procuran la salud del organismo, GIALIVE está “ni mandada hacer” para el reto más delicado que haya enfrentado nuestra nación; la salud de los mexicanos y particularmente de la niñez. Pero, ya sabe… “es mexicana”

La historia de esta PYME que trasciende fronteras mexicanas se la debemos al hijo del Ingeniero EDGAR ARROYO, hoy investigador y académico en Estados Unidos pero nacido en Aguascalientes.

En síntesis. A los dos años  ANDRES, Andy, comienza a mostrar  retrocesos importantes en su estado de salud. Fueron 17 diagnósticos equivocados los que desarrollaron doctores de varias naciones del mundo. Se le pronosticó  la muerte antes de que pudiera cumplir los ocho años.

El hijo de EDGAR ARROYO padecía una especie de  adrenoleucodistrofia.

Resultados: el niño perdió progresivamente  facultades en todo su organismo. Iba directo a quedar como un vegetal.

 A los dos  años y meses, cuando llegó a Israel en la búsqueda de una solución a su problema de salud con un especialista, precisamente en el aeropuerto Andy pierde por ocasión primera la vista.

Con grado de doctorado especialista en cuestiones de las funciones que cumple la proteína en el cuerpo humano, el padre al lado de su señora esposa venden todo lo que pueden vender y empeñan todo lo que pueden empeñar para procurar la salud de su hijo.

Como la ciencia médica no tuvo aciertos, los padres deciden  encaminarse a conocer qué pasaba en el organismo de Andy y como revertirlo.

Luego de 4 años de investigación conocen que el organismo del pequeño no asimila una proteína directamente relacionada con la mielina. Su organismo, en lugar de fortalecer su sistema inmune, iba hacia su destrucción. El organismo mismo imponía barreras a la llegada externa de la proteína necesaria para revertir el proceso.

El agente activo de los productos de GIALIVE llegan al torrente sanguíneo en menos de diez minutos.

Hoy ANDRES es un joven que va a cumplir  18 años,  juega futbol americano y tiene novia. Desafió a la ciencia mundial y vive sano.

En mucho eso marcó la existencia de una Pyme biotecnológica que ha desarrollado en  LA PERLA, Aguascalientes un complejo científico mexicano, el único laboratorio de biotecnología con puertas abiertas, más de 40 productos fundamentalmente pensados tanto para la niñez como para los adultos que no quieren enfrentar problemas de salud en etapas tempranas de su vida.

Los descubrimientos a los que llegaron para procurar la cura de Andy se plasmaron en los 40 productos que hoy ponen en las manos del consumidor preocupado por su salud y la de sus hijos fundamentalmente.

Es una Pyme que atiende la PREVENCION en un rubro que lamentablemente hemos olvidado terriblemente en México como es LA ALIMENTACION adecuada.

No por nada tenemos el dudoso orgullo de tener a la población infantil más obesa del mundo.

EL ingeniero ARROYO  cuenta con  una de las patentes biotecnológicas más destacadas en el mundo, una de las 12 patentes más relevantes que haya dado nuestro país en los pasados 27 años.

Resuelto el reto de su hijo, los padres deciden mantener un gesto de responsabilidad social en la empresa que en su momento estuvo dedicada a resolver el dilema de Andy.

No solo producen productos  PREVENTIVOS, sino establecen compromisos de atender los casos más difíciles para los cuales la ciencia médica mexicana no tiene respuestas. Como sucedió con el caso del hijo del investigador y empresario.

Atienden en la parte del complemento alimenticio  como gesto de solidaridad y con la participación de los familiares de los enfermos a casos de cáncer, de padecimientos para los cuales la medicina alópata no tiene puertas de salida.

Por ello su laboratorio,  que antes era capaz solo de producir 75 dosis mensuales ahora tiene una capacidad de producir 150 millones de dosis.

Triste que esa capacidad instalada esté ociosa en más del 70 por ciento por la reticencia tan mexicana de creer que lo que produce México no es precisamente un producto de calidad mundial. No fueran alemanes los productos porque volarían.

Como son mexicanos pocos gobiernos o municipios se atreven a iniciar programas de fortalecimiento de la salud de la niñez en la entidad o región.

Como fue el caso de Colima en el que un gobernador con  voluntad aceptó un reto de mejorar la salud de la población infantil escolar con miras a mejorar su aprovechamiento académico.

En ese entonces Colima ocupaba uno de los tres últimos sitios de rendimiento escolar a nivel nacional. El reto fue concreto. Iniciar un programa de fortalecimiento en la salud desarrollado por la Pyme y medir los resultados con el comportamiento de los niños en las evaluaciones nacionales.

Ahora, en menos de 4 años, Colima ocupa uno de los cinco sitios con mejor o mayor aprovechamiento escolar. Se cumplió el veredicto que marcara el Ing. Arroyo ante  las autoridades estatales: alimentemos bien a la población, lo que incrementará su rendimiento de aprovechamiento escolar.

Y Así fue.

Aparte, en el Proyecto Andy, de solidaridad social, de suma de ayudas y corresponsabilidades, la empresa ha conseguido atender con resultados muy relevantes a 7 mil casos especiales de salud, desde cánceres en niños y adultos hasta enfermedades “exóticas” que ahora abundan lamentablemente.

S0lo alimentando correctamente al organismo.

UNIVERSO PYME  tuvo acceso a más de 50 videos en donde se constata los resultados que los productos , a base de la patente biotecnológica, han conseguido en casos de extrema dificultad en la salud. La inmensa mayoría son realmente dramáticos y sorprendentes en cuanto a sus resultados.

Por cierto. Alemania y Suiza han incorporado los productos de GiaLive en las escuelas de educación básica para el consumo de los niños.